El estudio elaborado por Tecnocom y AFI (Analistas Financieros Internacionales) sobre Tendencias en Medios de Pago 2012, analiza la evolución de los medios de pago durante el año en España y en seis países de América Latina (Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y República Dominicana). Del informe se obtienen datos como que en España, el número de tarjetas de crédito se ha reducido en 7,5 millones en los últimos cuatro años, mientras que en Latinoamérica ha subido.
La evolución del entorno económico ha condicionado los
patrones de consumo de los ciudadanos y, con ello, la utilización de los medios
de pago. Según el estudio realizado por Tecnocom y AFI, en España la
prolongación de un entorno económico adverso en los últimos años ha contraído
el consumo, lo que ha repercutido en una reducción del número de tarjetas,
aunque los pagos con las mismas han seguido creciendo hasta fechas recientes, dando
muestra de la creciente importancia del uso de medios electrónicos frente al
efectivo.
En contraposición a la situación de España, en América
Latina, los datos son más positivos, con importantes tasas de crecimiento en
varios países de la región. Esto, unido a un mayor desarrollo de las infraestructuras
de pago, ha contribuido al desarrollo de nuevos productos y servicios
financieros orientados a fortalecer la inclusión financiera de los segmentos
masivos y fomentar la formalización de los agentes en la economía.
Transición del soporte papel al electrónico
Como rasgo común a ambos lados del Atlántico, se puede
apreciar una sustitución gradual de los medios de pago basados en papel
(efectivo y cheques) por los electrónicos. La disminución en el uso de cheques
y efectos es especialmente significativa en el caso de España y Portugal, donde
el deterioro de la situación económica y el aumento del número de desempleados
ha provocado una disminución en el importe agregado de los pagos, que no ha
sido compensada con un eventual incremento en el uso de transferencias de
crédito y pagos con tarjetas.
Un dato significativo es la desaparición en España de casi
7,5 millones de tarjetas de crédito y débito desde 2008, como consecuencia de
la voluntad de los usuarios de controlar el gasto y la sustitución de las tarjetas
de banda magnética por las de chip EMV. En
América Latina, por el contrario, el número de tarjetas de crédito y débito no
ha parado de crecer en los últimos cinco años debido, entre otros factores, al
incremento del empleo y la renta media per cápita, al mayor nivel de cultura
financiera de los segmentos con menores ingresos, a la creciente bancarización,
a la expansión de la infraestructura física de los puntos de acceso (cajeros
automáticos y POS) y a los esfuerzos y campañas llevadas a cabo por los gobiernos,
entidades financieras y establecimientos comerciales.
Continúa la innovación en medios de pago
El sector de los medios de pago se encuentra en un proceso
de renovación que no se podría explicar sin el impulso recibido de empresas y
gobiernos. Las primeras han intensificado el uso de las tecnologías de la
información y las comunicaciones en los pagos minoristas, mejorando la
infraestructura y desarrollando el sector del comercio electrónico, que
prácticamente se ha duplicado en América Latina en los dos últimos años (USD 35.000
millones), y en 2010 registraba en España el mayor incremento anual para
situarse en EUR 9.100 millones. Por su parte, los gobiernos están impulsando la
implementación de políticas públicas (entrega de subsidios) a través de medios
electrónicos a la vez que establecen mecanismos de protección al consumidor,
medidas que favorecen absolutamente la adopción de medios de pago electrónicos.
El potencial de los medios de pago electrónico permite
aspirar a profundizar el acceso al sistema financiero en América Latina, donde
todavía existen importantes segmentos sub-atendidos o no atendidos por
entidades formales, y para los que los pagos móviles constituyen una excelente
oportunidad de inclusión financiera, dada la gran penetración del teléfono
móvil en la región. A ellos se unen las tarjetas prepago, entendidas como los
instrumentos en los que se anticipa el importe del consumo futuro, que permiten
a la población no bancarizada acceder a los medios de pago electrónicos de una
manera segura y práctica. Estos instrumentos ya disfrutan, en muchos casos, de
la misma aceptación en el mercado que una tarjeta de débito o de crédito, y además
ayudan a promover la educación financiera, prevenir el sobre endeudamiento y
controlar mejor los gastos.
España, a la cabeza en desarrollo de medios de pago
España, que sigue siendo el país con mayor puntuación (más
de 77 puntos sobre 100) gracias a la fuerte penetración y uso de las tarjetas
de débito y, en menor medida, de las de crédito. Por detrás se sitúa Brasil
(por encima de 66 puntos sobre 100), seguido de Chile y Colombia (50 puntos
sobre 100), mientras que en México, Perú y República Dominicana los resultados
son más modestos, debido al relativamente bajo número de usuarios de medios de pago
electrónicos.
En América Latina, el creciente uso de la telefonía móvil
como dispositivo con el que realizar pagos, unido a la promoción de tarjetas de
pago privadas y en co-branding impulsadas por las cadenas de distribución
minorista, están contribuyendo a mejorar la penetración de medios de pago
electrónicos




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