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El Silencioso
Lunes, 16 de abril de 2012

Sociedad del bienestar Low Cost

Hace un par de años Carlos Barrabés, en una entrevista en TV, dibujaba una sociedad futura en la que imaginaba dos grandes grupos sociales. El primero estaría formado por una minoría altamente cualificada que, con la ayuda de las nuevas tecnologías, gestionaría negocios globales y miles/millones de trabajadores. El segundo agruparía a millones de mileuristas, que el calificaba “satisfechos”. Satisfechos por que tendrían a su disposición un ocio digital, lleno de posibilidades y prácticamente gratuito, que colmaría casi todos sus anhelos.

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Barrabés replicaba en su predicción dos polos que, en el ámbito del consumo, están de plena actualidad: el lujo más exclusivo y el low cost. Es evidente que la minoría cualificada tendrá un acceso ilimitado a esas marcas de ensueño y que la masa mileurista seguirá viajando barato gracias a Ryan Air. El dibujo del emprendedor del Pirineo deja ver, también, dos maneras de enfrentarse al mundo profesional y, con él, a la manera de entender el desarrollo económico.

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Si no cambian las cosas, España será el país de mieluristas de Europa. Tenemos un problema cultural y social derivado de los múltiples prejuicios –promovidos  demagógicamente por determinados partidos políticos y sindicatos-  que enfrentan a empresarios y trabajadores. A pesar de la gravedad de la crisis, seguimos sin ser capaces de cambiar el chip y mejorar la productividad. 


En España se sigue trabajando poco y mal.  Un país donde, decía el otro día Ramón Tamames en la radio, todo el mundo quiere ser funcionario o trabajar en una multinacional. El economista ponía su esperanza en el retorno de los profesionales que hoy se ven obligados a emigrar, que traerán otras experiencias y otras maneras de entender el trabajo.

Aquí ponemos todo el esfuerzo y la imaginación en encontrar atajos para hace poco. Preferimos bajar nuestros niveles de consumo, la calidad de lo que consumimos, a cambio de trabajar menos. Estamos en “modo subsistencia” y así no se sale de la crisis.  El consumo colaborativo, totalmente respetable, se entiende aquí como una manera de tener o usar de bajo coste. El outlet , los cupones descuento, son la nueva religión. Sólo queda por ver si el Estado del Bienestar es compatible con una sociedad low cost.

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